RECLAMACIÓN DIRIGIDA AL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE MÉDICOS DE MADRID
DEL PACIENTE: FIDEL CASTELLANOS PÉREZ, paciente con diagnóstico de Hiperplasia Benigna de Próstata, 63 años, residente en Madrid, DNI: 51356857L, num. de tfno. móvil: 659539744, email: fidelcp08@gmail.com
RECLAMACIÓN ACERCA DE LOS MÉDICOS: Dr. ORTIN GARCÍA-NIETO MARINO, nº de colegiado: 282827764 Y EL DR. R. DIZ RODRÍGUEZ, nº de colegiado: 34.880, ambos de la especialidad de Urología
LUGAR DE LAS CONSULTAS: Fui atendido por Ortín García-Nieto en la Clínica Madrid (Paseo de la Castellana, 170, Madrid) y R. Diz Rodríguez en la Clínica Infanta Mercedes (c/Infanta Mercedes, nº 8, de Madrid)
FECHAS EN LAS QUE SE PRODUJERON LAS CONSULTAS MÉDICAS: A lo largo en total de seis años, en sucesivas consultas, desde 2019 hasta 2024, los dos primeros años con el Dr. Ortín García-Nieto Marino y los cuatro años siguientes con el Dr. R. Diz Rodríguez.
MOTIVO DE LA RECLAMACIÓN : Estos dos médicos no me recetaron ningún medicamento durante cinco años para frenar el crecimiento de la próstata, aumento de tamaño claramente señalado en los informes médicos, aun existiendo medicamentos disponibles para tal fin, lo que ha dado lugar a complicaciones.
DOCUMENTACIÓN QUE SE PRESENTA: Análisis de sangre, informes médicos, ecografías, resonancia magnética, flujometrías
EXPONE:
A lo largo de seis años desde el 2019 hasta el año 2024 dos médicos colegiados: El Dr. Ortín García-Nieto y el Dr. Diz Rodríguez, me atendieron en la Clínica Infanta Mercedes, pero a pesar de ver claramente en los informes, análisis, ecografías y resonancia que mi próstata, con diagnóstico de HIPERPASIA BENIGNA DE PRÓSTATA, iba aumentando de tamaño, en ningún momento me recetaron medicamentos para frenar el crecimiento de la próstata, sabiendo perfectamente que si esta enfermedad no se trata, puede provocar complicaciones graves como infecciones urinarias, cálculos en la vejiga o daño renal.
Esta falta de medicación es aún más inexplicable si pensamos que EXISTE TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO para relajar la próstata y mejorar el flujo urinario. Las opciones principales incluyen alfa-bloqueantes e inhibidores de la 5-alfa reductasa o también terapia combinada. Los alfa-bloqueantes como tamsulosina, doxacina o silodosina relajan el músculo liso de la próstata y el cuello de la vejiga, facilitando la micción. Los inhibidores de la 5-alfa reductasa son medicamentos como finasterida, dutasterida o terazosina y reducen el tamaño de la próstata. La terapia combinada combina un alfa-bloqueante y un inhibidor de la 5-alfa reductasa . En las farmacias se pueden encontrar varios medicamentos para dichos propósitos. Uno de ellos es DUODART, de 0,5 / 0,4 mg compuesto de dos principios activos: dutasterida (que frena y reduce el tamaño prostático) y tamsulosina (que facilita la micción al relajar los músculos ). Otro disponible es AVIDART (dutasteride) y también se receta PROSCAR (finasteride).
El protocolo urológico estándar para una hiperplasia benigna de próstata (HBP), ya desde sus fases iniciales, comienza con la prescripción de tratamiento farmacológico. Los dos médicos mencionados incumplieron el protocolo previsto para tratar la Hiperplasia Benigna de Próstata de tal manera que, incumpliendo el protocolo durante seis años, en una muestra de dejación de responsabilidad, ninguno de ellos me recetó medicamento alguno en todo ese período para tratar mi enfermedad.
Desde la primera consulta con el urólogo Dr. Ortín García-Nieto, en el año 2019, comuniqué a este médico claramente y con detalle los síntomas que tenía: molestias y dificultades para orinar, no vaciado completo de la vejiga, por la noche me veía obligado a ir una, dos e incluso tres veces al baño para hacer pis.
El tiempo fue transcurriendo y lo único que me decían estos dos médicos es que volviera a la consulta al cabo de seis meses para revisión. Los sucesivos informes indicaban con toda claridad que la próstata iba aumentando su tamaño. Por ejemplo, el informe del 4 de noviembre de 2020 señala: "aumento moderado, hiperplasia grado II", en el informe del 25 de marzo de 2021 se puede leer: "tamaño aumentado, hipertrofia grado II", el informe del 11 de noviembre de 2021 dice: "PIRADS 2, 66.5 cc", en el del 27 de enero de 2022 se dice refiriéndose al tamaño: "hipertrofia prostática, grado IV, 87 gr." , el estudio realizado el 29 de febrero de 2024 indica: "72,3 cc, mayor que en el estudio previo y mayor grado de impronta vesical".
En el año 2022 me apareció un primer cálculo de vejiga, causado por restos de orina (restos mencionados dos años antes en informe del 2020 que ya indicaba: "residuo miccional") que se van acumulando en el suelo de la vejiga. A consecuencia de la presión que ejerce la próstata aumentada de tamaño sobre el suelo de la vejiga, se forma en ese suelo una especie de valle donde quedan almacenados restos de orina, que no son expulsados al exterior por la uretra. Esos restos de orina se convierten en caldo de cultivo de bacterias, potenciales causantes de cálculos e infecciones.
El Dr. R. Diz Rodríguez me prescribió un tratamiento con ondas de choque extracorpóreas en la Clínica La Milagrosa de Madrid, (c/ Modesto la Fuente, 14, de Madrid). El cálculo, de 1,2 cm, no se eliminó en la primera sesión; fue necesaria una segunda sesión de litotricia para deshacerlo. Pero el médico citado seguía sin recetarme ningún tipo de fármaco, pese a las dificultades para orinar, el cálculo que se había formado y el riesgo de infecciones urinarias que entrañaba la existencia de restos de orina derivados de la hipertrofia prostática.
Ni el Dr. Ortín García-Nieto Marino, que fue el primero que me vio en el año 2019, ni el Dr. R Diz Rodríguez, que me atendió posteriormente, me prescribieron un tratamiento o recetaron ningún medicamento para frenar el aumento en el tamaño de mi próstata. Si lo hubieran hecho desde mis primeras consultas con ellos, el crecimiento de la próstata se habría frenado o ralentizado y, muy posiblemente, no habría tenido los problemas que he padecido después y que son consecuencia de un aumento progresivo de la próstata no tratado farmacológicamente.
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PROBLEMAS Y COMPLICACIONES QUE HE PADECIDO DESPUES COMO CONSECUENCIA DEL AUMENTO PROGRESIVO DE LA PRÓSTATA:
-Molestias y dificultades para orinar
-Despertarme una o varias veces (en ocasiones hasta cuatro veces) cada noche, con pocas excepciones, para ir al baño a orinar durante años
-Cálculo de vejiga (año 2022) con tratamiento de litotricia, que se llevó a cabo el 14 de junio de 2022 en la Sección de Urología-Andrología de la Clínica La Milagrosa. La segunda sesión de litotricia mediante ondas de choque también se llevó a cabo en esta misma clínica.
-Ingreso por Urgencias la noche del 16 de marzo de 2026 en la Clínica La Milagrosa, causada por una fuerte infección que produjo una "inflamación de testículo izquierdo" bastante grande y del epididimo (conducto que almacena espermatozoides) muy dolorosa, diagnóstico: "escroto agudo", 38,2º de fiebre. Como en Urgencias de este hospital no podían hacerme una ecografía, el médico me pidió que fuera a otro hospital con Urología de Guardia para que me realizaran una ecografía doppler. Esa misma noche fui al Hospital Universitario Moncloa (Avenida de Valladolid, 83, de Madrid) y allí me dejaron ingresado tres días. Motivo de hospitalización: "Orquiepididimis izquierda", impresión diagnóstica: "dolor testicular izquierdo", resultado de la ecografía: "Orquiepididimitis izquierda, Hidrocele izquierdo tabicado, engrosamiento de las cubiertas escrotales". El tratamiento consistió en Ciprofloxacino 500 mg, durante 7 días, Enantyum 25 mg, cinco días y Paracetamol. Al tercer día por la tarde el médico me dio de alta. Seguiría tomando el tratamiento en mi casa. Pero ese mismo día por la noche la inflamación que tenía en el testículo izquierdo fue extendiéndose hasta el pene, de tal modo que la piel inflamada que cubre el glande casi no me permitía hacer pis y el dolor era muy intenso. Regresé a Urgencias del Hospital Moncloa y me dejaron ingresado toda la noche y el día siguiente. Me pautaron el antibiótico Tavanic 500 mg, durante siete días. La infección que tuve estaba causada por la bacteria Estreptococcus aureus (aparece en los resultados del análisis de sangre del 11 de marzo de 2026). El urólogo Dr. Irving Pérez Vera, que me atendió el día 13 de abril de 2026 en la Cínica La Milagrosa, me informó de que esa bacteria fue generada por los residuos miccionales que quedan en el suelo de la vejiga debido a la presión que ejerce la próstata agrandada, restos acumulados que no se expulsan. Del suelo de la vejiga, la bacteria bajó a los genitales, infectando la zona y provocando el cuadro de Orquiepididimitis. Después de estos sietes días tomando el antibiótico, pasaron diez días sin síntomas. A continuación, comencé a tener síntomas similares otra vez.
La nueva infección estaba causada por la misma bacteria Streptococus aureus. Tomé Paracetamol y de nuevo el anibiótico Tavanic 500 mg, durante siete días. Terminé ese tratamiento. Y dentro de unos día me harán un nuevo análisis para averiguar si ha desaparecido o no la citada bacteria.
-Aparición en el año 2026 de un nuevo cálculo de vejiga, como señala el informe de fecha: 9 de marzo de 2026: "litiasis vesical de 1,4 cm". Si los análisis que realizaré dentro de unos días dan como resultado que la bacteria Staphylococcus aureus ha desaparecido, pediré cita para la litotricia con ondas de choque extracopóreas en el hospital La Milagrosa, con la autorización del Dr. Irving Pérez.
- El urólogo Dr. Irving Pérez Vera afirmó, en consulta reciente del mes de abril de 2026, que es muy conveniente que me opere de la próstata. Se trataría cirugía de "enucleación de la próstata mediante láser", con los riesgos y posibles inconvenientes que conlleva.
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Al ver la pasividad de los dos médicos mencionados: Ortín García-Nieto, de la Clínica Madrid y Diz Rodríguez, de la Clínica Infanta Mercedes, decidí finalmente acudir en el año 2025 al Instituto de Urología Lyx de Urología, (c/Maria de Molina, 22, Madrid) para que me atendiera un urólogo distinto. El especialista del Instituto Lyx, el Dr. Luis Alberto San José Manso me recetó DUODART 0,5/0,4 mg con la finalidad de frenar y, si era posible, reducir el tamaño de la próstata. A partir de empezar a tomar este medicamento, hace un año y cuatro meses, el tamaño de mi próstata se ha estabilizado, no ha seguido creciendo y ha disminuido algo de tamaño, tal como muestran los últimos informes que presento.
Comencé a tener las primeras molestias típicas de próstata y dificultad para orinar, en 2019 y, por ello, fui a la consulta del Dr. Ortín García-Nieto Marino en esa fecha. En un informe del 2020 (se adjunta), realizado en la Clínica Madrid, se señala claramente el diagnóstico de Hiperplasia Benigna de Próstata, grado II. Si el Dr. Ortín García-Nieto me hubiera recetado un medicamento que frenara el crecimiento prostático, uno de los varios medicamentos disponibles en las farmacias para tal fin, quizás no hubiera llegado al grado IV en el año 2022.
Pero es que ni habiendo alcanzado el grado IV, en el año mencionado, el Dr. R. Rodríguez, a quien acudí por entonces, me recetó medicamento alguno. Simplemente se limitaban ambos facultativos a pedirme una revisión cada seis meses y dejaban pasar el tiempo, sin importarles las consecuencias, síntomas molestos, posibles infecciones, dolores, aparición de cálculos de vejiga, cirugías que pueden afectar a la función sexual, etc. que trae consigo el progresivo agrandamiento de la próstata.
Considero que el comportamiento de estos dos doctores, que NO HAN PRESCRITO MEDICINAS a un paciente que tiene un diagnóstico de enfermedad, existiendo diversos medicamentos y tratamientos farmacológicos para tratar la dolencia diagnosticada es inadmisible, más inadmisible aún por el largo tiempo transcurrido: seis años.
Me parece una conducta negligente e impropia de médicos cuyo objetivo principal es ayudar al paciente a curarse o al menos a mejorar o recuperar la salud en la medida de lo posible y a prevenir también posibles consecuencias negativas (bien conocidas por la medicina en el caso de la hipertrofia prostática) en el futuro, utilizando los medios que la medicina actual pone a su disposición.
Por descontado, esta conducta va contra los principios más básicos y elementales del Código Deontológico que debe regir la práctica de la profesión médica .
Por los motivos expuestos y acompañado de los informes y estudios médicos pertinentes, presento este documento de reclamación hacia los médicos Dr. Ortín García-Nieto Marino y Dr. R. Diz Rodríguez en la sede del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid.
En Madrid, a 1 de mayo de 2026
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